Posts Tagged ‘jordi lanuza’

Ser músico hoy (mi visión de la música o por qué estoy donde estoy) -20-

marzo 15, 2016

Tocar mal, tocar bien, tocar mejor.

Tradicionalmente los grandes músicos, los técnicamente superiores, solían estar vinculados al mundo del jazz o de la música clásica. Esta es la idea que subyace en la concepción ortodoxa de la creación musical. Digamos que si la música es un melón, solo puedes exprimirla al máximo llegando desde el jazz o la clásica (si Quique Ruiz ha vuelto a darme una oportunidad y está leyendo esta entrada seguramente se pare justo ahora y cierre la pestaña para pasar a otra cosa).

Pero supongamos que después de dedicar mucho de nuestro tiempo a la música pudiéramos, sin parecer que queremos parapetarnos en la ley del mínimo esfuerzo, sino todo lo contrario, decir: no hago ni jazz, ni clásica, pero no porque no pueda, sino porque no me la la gana y he invertido mi tiempo en estudiar y practicar para plasmar música de calidad que no se puede encasillar dentro del jazz o la música clásica.

La música pop-rock popular tiene la mala fama de ser música sencilla, música fácilmente digerible. Se me ocurren varios ejemplos que demostrarían lo contrario pero esta entrada no es para hablar sobre ello. En esta entrada quiero hablar de la calidad actual de música pop-rock popular.

Echando un vistazo al panorama nacional da la sensación de que las nuevas generaciones se han puesto las pilas a saco.

Lo que en el pasado parecía tener que ver con una suerte de lotería, que un grupo, en su conjunto, estuviera compuesto por buenos instrumentistas a la vez que compositores, parece ser que hoy en día, ha quedado atrás.

Tuve esta especie de revelación cuando Santi Campos, el otro día, colgó una canción de Mucho.

Casualmente Julio Ruiz los había pinchado la semana pasada porque iba a grabar en directo un programa con ellos, pero pinchó un tema que no me convenció. Sin embargo, cuando vi el video que había compartido Santi Campos sentí algo extraño. Algo así como esa envidia que te entra cuando ves un video de un grupo americano o británico tocando en riguroso directo alguna de sus canciones y que éstas suenan como el disco.

Al llegar a esta conclusión me di cuenta de que desde que empecé en la música hasta ahora las cosas han cambiado mucho en todo, pero esencialmente en algo que tiene que ver con la siguiente anécdota.

Últimamente Santi Serrano (batería) y yo compartimos algunas horas en el coche de camino de nuestro ensayo en Alcoi con Julia. Estamos preparando el concierto del día 25 de marzo en la edición del MIMA de este año.

Santi, para que no me duerma, no para de hablar, y de hacerme hablar, y hablando de la calidad de los grupos me contó que cuando estaba en All Sex Picken telonearon a Green Day cuando vinieron a Valencia. En las pruebas de sonido se quedaron todos petrificados cuando aquellos tres jovencitos, que por aquella época tendrían poco más de 20 años, tocaban sus instrumentos que daba miedo. Y no solo eso, se pasaron la prueba haciendo versiones de los jam salteadas con versiones del blues más aunténtico del profundo Mississippi.

Los americanos y los británicos no se andaban con chiquitas, ni se andan, esa imagen de tocar bien, tocar mal, es un puñetero invento «español» ochentero. Una maldita rémora con la que hemos tenido que convivir durante muchos, muchos años. Y no digo que no puedas ser músico y tocar mal, yo mismo no soy un increíble instrumentista, pero lo que digo es que cuando haces un directo has de estar arropado por lo mejor. Y no hablo solo de la ejecución, hablo también del sonido.

Hasta hace no mucho tiempo era complicado encontrar buenos instrumentistas y los que eran buenos parecían solo querer dedicarse al jazz o a la música clásica y los que cedían a participar en el mundo del pop convirtieron el sonido del pop en un infierno. No puedo dejar de pensar en los conciertos de Antonio Vega o de Luis Eduardo Aute en los Jardines de Viveros acompañados por virtuosímos músicos que aniquilaron el sonido y la interpretación que, según mi punto de vista, debían acompañar y arropar esas canciones escritas en unas coordenadas y desde un lugar totalmente distinto.

Pero por fin eso se ha acabado, por fin podemos decir que en España hay virtuosos de la música pop rock popular que ya no buscan en el jazz y en la clásica la reafirmación de su calidad como instrumentistas (y como compositores). Músicos de la leche que han conseguido, como de hecho en muchas ocasiones hicieron los virtuosos del jazz y de la música clásica, transmitir convirtiendo una ejecución técnica compleja en una idea asimilable para el público en general.

Hablaba de ello en mi anterior entrada, la entrevista a Jordi Lanuza, como hacer que lo técnicamente difícil sea fácilmente escuchable y dejar de pensar que porque sea fácilmente escuchable es fácilmente ejecutable técnicamente.

El listado de grupos que se podría citar dentro de estas coordenadas podría ser muy larga pero ahí van 10 elegidos al azar(¿?):

Luis Prado (Señor Mostaza)

Santi Campos.

María Coma

Lorena Álvarez

Maika Makovski

Betunizer

Nueva Vulcano

Alberto Montero

León Benavente

Pau Vallvé

 

Ser músico hoy (mi visión de la música o por qué estoy donde estoy) -19-

marzo 8, 2016

Las entrevistas curiosoteóricas.

Responde Jordi Lanuza (Inspira)

foto wamba

foto wamba

Conocí a Jordi Lanuza en un concierto que hizo en Valencia gracias a la iniciativa Pon un cantautor en tu salón. Fue Paula Bonet quien me recomendó que fuese y no me arrepentí de haberlo hecho.

Durante el concierto me di cuenta de que Jordi Lanuza tenía esa virtud de convertir una interpretación y ejecución difícil en una mensaje entendible para el oyente. El entramado sobre el que reposaban sus canciones eran peculiares y poco reconocibles, sin embargo el resultado para los allí presentes era muy asequible. ¿Cómo convertir lo complejo en un mensaje entendible para el oyente?

Me llamó mucho la atención su forma de hacer música, y seguramente es por esto me lancé a hacerle esta entrevista.

Volví a coincidir con él en el Bar Vinil. Local del que regenta y dónde junto a Paula Bonet fueron mis anfitriones en Barna para la presentación de mi libro La conquista del oeste.

lanuza_bonet

En aquel momento me contó que estaba grabando su próximo disco Greta. Y que estaba a punto de ser padre. Su hija, Greta, estaba a punto de nacer.

Desde aquel día estuve pendiente de que saliera el nuevo disco de Inspira. La primera vez que lo oí fue en el Deluxe Pop Club. Creo que fue cuando fui a llevar el equipo para una de las ediciones del Circuit Intercities que hicimos allí, la de Gener con Isaac Ulam, al salir me di cuenta de que estaba sonando algo que me sorprendió, le pregunté a Luis: ¿qué es esto? Me dijo: Inspira. Pensé: claro.

Aún tardé bastante en hacerme con el disco y escucharlo. Buscaba un momento de escucha especial para un disco especial. El momento llegó cuando, este mes de enero, volvimos a Barna para hacer una fiesta Vinihilisme en la que Senior, entre otros músicos catalanes, había invitado a Jordi. escuché a fondo el disco, tanto a la ida como a la vuelta. Hubieron dos canciones que me impactaron especialmente: Els nusos y L’espantaocells . Ambas, aunque todo el disco juega esa partida, reforzaban esa idea que se quedó en mí cuando vi por primera vez a Jordi Lanuza en directo: algo aparentemente sencillo que esconde algo muy complejo.

 

 

Con la entrevista que le he hecho a Jordi he intentado desentrañar esta idea. Comprender el camino que lleva de la complejidad de la interpretación y ejecución a la sencillez de la escucha.

¿Tiene relación el título del disco con las letras de las canciones?

Greta es el nombre de mi hija de seis meses. Algunas letras del disco se refieren a su llegada y los cambios internos y externos que han llegado con ella y otras hablan más del proceso que hemos recorrido hasta llegar a el momento presente.

¿Tienen relación las letras de las canciones entre sí?

Tienen relación en cuanto que todas se refieren a situaciones vividas en un periodo de tiempo de dos años. También en el hecho de cómo cada oyente las puede hacer suyas e interpretarlas como quiera. Creo que es interesante que cada uno ponga de su parte y las lleve a su terreno.

¿Cuál crees que podría ser la idea global que unifica la intención del disco?

La nitidez de ideas, la madurez en una relación de pareja y con uno mismo y la idea de que el paso del tiempo cambia según las circunstancias fluyan con él. De qué manera vivimos el momento y cómo a veces no lo apreciamos como deberíamos.

¿Cómo diste con esta idea?

No es algo que haya premeditado, es simplemente hurgar un poco en tu interior, a la vez que en tu entorno inmediato y empezar a describirlo de la manera más fiel posible, reflejándolo en las letras, pero sobretodo armónicamente y melódicamente.

¿Tuviste que rechazar algunas/muchas ideas antes de llegar a la que sobrevuela el disco?

Mas que rechazar, cuando no me convence alguna letra le doy vueltas hasta que me encaja. Si aún así no la veo, pues no insisto mucho tampoco. En este disco ha sido todo muy fluido y las ideas iniciales encajaban perfectamente con lo que buscaba en un principio.

¿Si no hubieses dado con esa idea y hubieses tenido la crisis de la página en blanco, cómo hubieses buscado la senda de la creatividad?

Pues sin estrés, dejando pasar unos días y retomándolos de nuevo más adelante pero con la cabeza más fresca. Me suele pasar que darle muchas vueltas a algo a veces no me ayuda para nada y si dejo de ofuscarme pasan cosas sorprendentes. De todas formas, si no me es necesario escribir sobre algo, no lo hago. Así que, si lo necesito, me dejo llevar y empiezo a darle forma a unos versos que después me harán relativizar los problemas o virtudes del dia a dia.

Del uno al diez indica la importancia que tienen las siguientes cuestiones cuando escribes la música y el texto de una canción:

a. El sonido de la música de actualidad que te rodea. [4]

b. El contexto sociopolítico que te rodea. [8]

c. El contexto personal (desde lo que pasa en tu casa hasta lo que pasa en tu vecindario) que te rodea. [9]

d. El sonido del pasado que te gustaría rescatar. [4]

e. La abstracción, la metáfora y/o la onomatopeya. [8]

 

Una vez que tienes claro tu posicionamiento en cuanto a lo que plantea la pregunta anterior, ¿qué haces si te das cuenta de que el resultado aparta a tus potenciales oyentes de ti?

Si el resultado acaba siendo positivo y saludable para mí, no me importaría modificarlo. También es cierto que no me importa demasiado la aceptación de la gente que no tengo cerca (de la cercana inevitablemente sí). Eso ayuda a ser honesto en todo momento y decir las cosas de una manera más directa.

Cuando estás estudiando música, sin pensar ni en componer ni en escribir canciones, ¿qué haces?

La verdad es que no estudio música. Lo hice unos años en el 1993 hasta el 96 y luego ya he ido definiendo mi propia sonoridad. Con el tiempo, he ido trazando una manera propia de hacer canciones que me sientan bien y la técnica me ha llegado con la práctica. Es cierto que cuanta más técnica adquieres, más opciones te das a ti mismo para tirar hacia un lado o hacia otro a la hora de componer una armonía que te llegue de una manera u otra.