Ser músico hoy (mi visión de la música o por qué estoy donde estoy)-1-

gilbefest_tulsa_verlanga

(foto tomada por Verlanga durante el Gilberfest en Los Aperitiver del Tulsa/Verlanga)

Permitidme que exprese mi propia visión de lo que es ser músico, de mi relación con la música. Sé y comprendo que en un mundo de nichos de mercado y de target todos creemos tener algo especial que ofrecer, y serguramente así es pero, paradójicamente, el mercado todo lo homogeneiza, hay una tendencia a considerar el ser músico como algo estandarizado, al margen del tipo de música que hagas.

Hay ciertas definiciones que parecen globalmente aceptadas: un músico ha de divertir, ha de entretener, ha de emocionar, ha de empatizar, ha de comunicar, ha de transmitir, ha de dominar su instrumento etc.

Últimamente me vienen a la cabeza una y otra vez las siguientes preguntas: ser músico, ¿para qué? ¿con qué fin? ¿de qué manera? ¿cómo y hasta dónde?

Supongamos que soy un músico con terror escénico, que no puedo o no soy capaz de actuar en directo, ¿dejo por ello de ser músico?

Supongamos que me den miedo las personas, que me da miedo que estén todos ahí mirando lo que hago y lo que digo o lo que dejo de decir, lo que cuento en mis canciones o como cuento mis canciones con los diferentes instrumentos que toco.

Supongamos que hay instrumentos que no domino completamente y que necesito que otros toquen por mi para grabar mis composiciones.

Supongamos que no me llega la idea de hacer música en lugares donde quepan más de 300 personas y que lo ideal para mí son lugares donde caben entre 30 y 150.

Supongamos que a mí mismo como espectador me encanta la idea de entrar en un local pequeño, sentarme, tomarme unas cuantas cervezas mientras veo una actuación y después irme al cine, cenar y volver a casa para, por la mañana, irme con la bicicleta a recoger de arriba a abajo el río.

Pero además supongamos que no comparta la idea del músico como animador, como sanador, como mesías, como profeta, como líder que guía a la manada por los caminos de la redención. Supongamos que esa mera imagen me ponga enfermo. Supongamos que quiero que me dejen tranquilo en mi rinconcito de mi bar, o de mi teatro, o de mi local acondicionado clandestinamente para hacer conciertos, escuchando esa música, que puede ser de cualquier tipo, incluso ruidosa, incluso estridente, incluso caótica, incluso luminosa, y que cuando acabe el concierto me voy a ir, tranquilamente, sin haber descubierto ninguna panacéa, a descansar apaciblemente a mi casa.

Supongamos que mi relación con la música sea como muy intuitiva, muy básica, muy elemental, que tocando mis intrumentos, entonando mis melodías vengan a mí ideas musicales, que mezclando acordes pueda llegar a saber cómo quiero que suenen mis creaciones, que puedo intuir qué tipos de ritmo busco, supongamos que pueda acceder digitalmente a ritmos que yo no puedo ejecutar pero que pienso que acoplan perfectamente a la idea musical que quiero concretar. ¿Soy músico?

¿Qué es ser músico? ¿Para qué quiero ser músico? ¿Dónde quiero llegar? Más de uno debería preguntarse esto antes de lanzarse en el mundo de la música alegremente.

Aquí es donde la palabra diversión toma su peso. Pero no en el sentido externo: hay que divertir a la gente. No, tenemos que hacer música para divertirnos nosotros. Debemos encontrar la manera personal e intransferible que nos permita disfrutar de la música. Luego el mundo está ahí, un enmarañado entramado de personas con visiones particulares y colectivas acosados por el torrente creativo que les (nos) invade cada día.

Luego si pasa algo en tu vida musical, si de repente tienes una conexión con esa corriente que la gente suele llamar éxito o reconocimiento gracias a tu peculiar manera de divertirte haciendo música, recuerda las respuestas que diste más arriba. Recuerda por qué llegaste hasta aquí, y no te sorprenda si hay gente que elude en la medida de lo posible la conexión con ese torrente del éxito. Hay gente a la que no le gusta como está montada la industria, hay gente que aún teniendo claro que no está abocada al éxito, el mero sentimiento de acercarse a él teniendo en cuenta lo que ello significa no le atrae lo más mínimo. Yo me encuentro entre ellos. El sota, caballo, rey de la industria musical me resulta poco motivador para sacrificar mi vida y mi amor por la música por ello. En mi caso el fin no justifica los medios, sobre todo porque un músico no tiene más fin que el de hacer música. Sea como sea.

Curly Teeth

Micachu & The Shapes

Yeah she had straight eyes and curly teeth,
when she smiled at me I got a nose bleed.
She spat me out, said “What’s your business with me?”,
but all I wanted to be was in her company.She had a room with no space to compete.
When I fell at her feet she clapped in time to the beat.
That beat me up inside but I was discrete,
she blew smoke in my eyes and flicked me out on the street.Boom boom dead. (x4)She’s got my money now I’m sinking to deep.
Those curly teeth. That fucking fief.
She’s got my stuff buried into concrete.
Those curly teeth will be the death of me.

Boom boom dead, yeah you thought that it would last. (x4)

Anuncios

Etiquetas: , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: