Concierto a domicilio. Día 2 [El repertorio]

Martes 22 de octubre 2013

Esta mañana la he dedicado a preparar el repertorio.

Tengo algunos problemas para elaborar el repertorio, sobre todo uno fundamental de logística: solo puedo tocar, o 7 canciones con piano, o 6 canciones con guitarra.

Canciones con piano

El rey del mambo

Desencuentros dominicales

Veronal & Crucifixión

Oficinista accidental

La disolución doméstica

Viejo Marilyn

Requiem por Valencia / Mi esplendor

Canciones con guitarra

El Rey del mambo

Britney Spears de barrio

Veronal & Crucifixión

La conquista del oeste

Viejo Marilyn

Knock out casero

No tengo versiones, ni posibilidad de ampliar el repertorio, de momento. Estoy priorizando aprender a tocar el piano bien ante todo. Además, necesito dejar claro que hay un antes y un después tras La Disolución Doméstica. No puedo continuar metiendo en mis conciertos temas de mi periodo francófilo [mirar anexo I: etapa francófila]. Estoy en ese típico impass en el que aún no tengo un repertorio nuevo amplio con el que poder manejarme. Aún no tengo recursos suficientes para adapatar mi repertorio a según qué sitios. Por eso, este tipo de conciertos, de formato corto, Concierto a Domicilio [aunque no quieras], me viene muy bien para seguir en marcha.

Aún estando centrado en mis clases de piano, desde antes de verano estoy dándole vueltas a 6 ideas nuevas que rondan por mi cabeza, 2 composiciones de guitarra, 4 de piano y un trozo de una letra (hoy te he visto, hoy te he visto correr, ibas por el río, ibas por el río, con tu perrito pequinés, con tu perrito pequinés, con tu perrito pequinés), que me ayudarían a asentar un ese nuevo repertorio y esta nueva etapa post-francófila.

Pero, componer, para mí, en esta nueva etapa, se ha convertido en un ejercicio de paciencia y maceración. Componer La Disolución doméstica ya fue fruto de un proceso lento y delicado, de ver como podía, en cada momento, resolver los retos que me lanzaba cada una de las composiciones. Pura teoría antirockandroll, lo sé, pero en estos momentos, mi proceso de escritura de una canción se aproxima más al de la poda y revisión (tras el vómito) que supone cualquier tipo de escritura, que al puro vómito.

Resumiendo, me tengo que decidir entre 6 canciones con guitarra o 7 canciones con piano.

El tipo de concierto ya me condiciona. Cuando me puse a componer con el piano y pensé en comprarme uno, decidí (aún tenía paga extra -sí soy de los “privilegiados” que tenían paga extra, sí, no me digas cómo pero han conseguido que nosotros y no ellos (grandes capitales y capitalistas) seamos los “privilegiados”, chapeau al lavado de cerebro-.) que invertiría en un piano que pudiesen heredar mis hijos (vamos, uno bueno). Bueno, pero poco manejable. Si moverse por la ciudad con la caja de una Gibson ya es la leche, moverse por la ciudad cargado con un piano que tus hijos puedan heredar, ya es demasiado.

La primera vez que saqué el piano de casa para ir al ensayo me entraron ganas de llorar. Y eso que había conseguido que me vendiesen, a buen precio, una especie de maleta que solo meses después descubrí que se podía llevar como un escudo y que reducía el peso del piano una barbaridad. Aún así, no me imagino corriendo de una lado para otro con ese mamotreco y llegando a tiempo a cada uno de los conciertos que tengo programados.

Creo que ni tan siquiera voy a utilizar la Gibson, por suerte tengo una Martin de caja pequeña, he hablado con Matallín para que me la electrifique, aunque, la verdad, al ser un concierto casero puedo tocar a pelo.

De esta manera me sumo al movimiento obrero musical de ir con la acústica a cuestas y mi voz y nada más. Esto parece una tontería, pero cuando empecé a tocar, un músico, que quería además cantar, no era músico hasta que no tenía un equipo de voces.

Vale, pues creo que ya está claro el repertorio y el instrumento que utilizaré. La Martin me permite ser rápido y llegar a cada una de las casas a tiempo sin echar el higado. El repertorio de 6 canciones se me puede quedar un poco corto pero me voy a preparar un speech para hacer tiempo entre canción y canción. Con las 6 canciones y el speech llego sin problemas a la media hora.

Fin diario día 2. Me voy a trabajar.

Mañana contaré cuál será el speech de Concierto a Domicilio [aunque no quieras]

Anexo I: etapa francófila

1. De l’amour à l’abîme (2006)

2. La Nuit Subatomique (2009)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: